En el mundo moderno en que vivimos es muy difícil prosperar sin tener que verse en la tesitura de tener que expresarse en público. Tenemos que hacerlo cuando estamos estudiando y, aún más, al incorporarnos al mercado laboral. Hoy, cualquier trabajador cualificado tiene que realizar una demostración de ventas, impartir un curso o un taller, realizar presentaciones o, sencillamente, exponer su punto de vista en una reunión.
Por todo ello, es imprescindible perder el miedo a hablar en público. Éste es una manifestación normal de temor y casi todos hemos pasado por ella. Pero como tal puede vencerse y la mejor herramienta para hacerlo es la práctica. No obstante, mientras la adquirimos, no nos vendrán mal unas sencillas ideas para afrontarlo.

Un conferenciante en pleno discurso
Así, conviene familiarizarse con el entorno donde vamos a hablar. Para ello, podemos realizar una visita previa y, si esto no es posible, tratar de conocerlo por otros medios, como Internet o la prensa escrita. Es muy importante llegar con tiempo al lugar de la charla, pues si vamos apurados nuestro nerviosismo aumentará.
Igualmente, debemos fijarnos nuestros objetivos, es decir, qué tratamos de lograr con nuestra exposición y escribirlos en un papel para compararlos con lo que vamos a decir y ver si aquéllos se ajustan a ésta. No es lo mismo informar que convencer, por tanto, en función de lo que tratemos de conseguir, nuestra charla debe ser distinta.
Seguir leyendo »

Añadir a Del.Icio.Us




