La dislexia es un problema de aprendizaje que pueden presentar los niños y que, fundamentalmente, consiste en la dificultad para comenzar a leer. Como la lectura se hace difícil, también lo es aprender a escribir y, en casos más complejos, pueden aparecer impedimentos para orientarse, para el cálculo matemático e incluso de movimiento.
Aunque sus causas no están del todo claras, se cree que su origen se encuentra en el cerebro y, más concretamente, en la coordinación entre el trabajo de un hemisferio y el otro.

Niño leyendo
Pero la dislexia no es un problema de inteligencia, sino de aprendizaje. El niño disléxico puede ser muy inteligente pero tener dificultades para asimilar el proceso de lectura. Por ello, necesita un método especial para aprender. Precisa visualizar las palabras, pues ésta es la única forma de que pueda otorgarles un significado. Así, cuanto antes se le detecte el problema, primero se le podrá aplicar tratamiento y menor será su retraso en el aprendizaje.
Debe precisarse, en este sentido, que la dislexia se descubre generalmente cuando el pequeño está aprendiendo a leer, pero también puede revelarse a edades mayores, cuando el niño tenga que enfrentarse a textos más largos y complejos.
Hay una serie de indicios que pueden ayudarnos a detectar una posible dislexia en nuestro hijo. Por supuesto, los que vamos a señalar no significan que padezca el trastorno pero pueden resultar significativos y, en caso de albergar la más mínima sospecha sobre ello, lo mejor es acudir al pediatra, pues, como decíamos, cuanto antes se ponga en tratamiento, menor tiempo perderá en su aprendizaje.
En los niños más pequeños –hasta los cinco años- se aprecia un desarrollo lento del habla y el vocabulario, con dificultad para pronunciar palabras sencillas. También suelen mostrar problemas para seguir instrucciones, así como falta de atención e impulsividad. Incluso, en casos más evidentes, cierta torpeza al correr y saltar.

Banca de libros
Por su parte, en chicos más mayores –hasta los once años-, algunos de los indicios son los siguientes: confunden el orden de las letras o las sílabas de las palabras, muestran problemas para pronunciarlas, tienen mala caligrafía, les cuesta interpretar series de instrucciones verbales o escritas y su coordinación motora es limitada.
La presencia de varios de estos indicios no significa que el niño padezca dislexia. Pero una visita al pediatra no supone ningún esfuerzo y, en el peor de los casos, como decíamos, cuanto antes se ponga en terapia, mejor.
Fuentes:
Web de la Asociación Dislexia y Familia.
Enlaces:
Imágenes
Niño leyendo por Seo 2 Relativo & Absoluto en
href="http://www.flickr.com">Flickr
Banca de livros de alfarrabista ao ar livre em Lisboa (Belém) por ACscosta en Wikimedia Commons

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