El mismo Platón, en su obra “Fedro” nos dice respecto a Anaxágoras: “Parece que Pericles se interesó por Anaxágoras, que era un hombre de ciencia; y ocupándose de la teoría de las cosas en un nivel elevado, habiendo alcanzado el conocimiento de la naturaleza verdadera del intelecto y de la locura, que eran los temas principales de Anaxágoras, aprendió de esta fuente todo lo que en el arte del discurso se podía conseguir.”

Anaxágoras y Pericles
Algunos de los contemporáneos de Anaxágoras, debido en parte a que éste gozaba de la simpatía del gran Pericles, lo acusaron de ateísmo -pues Anaxágoras se resistía a deificar a las dos luminarias, es decir, al Sol y a la Luna- y promovieron una especie de campaña de descrédito en torno a aquél. El resultado fue que Anaxágoras sufrió cárcel y tuvo, además, que pagar una fuerte multa. Huyó de Atenas y se refugió en la colonia de Lámpsaco, lugar en el que sus pobladores apreciaron la sabiduría de este gran pensador; aquí murió en el año primero de la 78 a Olimpíada, es decir, en el año 428 (a. C.); sus últimas palabras parece que fueron las siguientes: “En todas partes parece que hay la misma distancia al Hades.”
Anaxágoras tuvo un carácter bastante individualista y su espíritu cosmopolita, que le llevó al denominado principio de tolerancia, hizo de él un pensador nato, un tipo “perfecto de sabio jónico”. Le interesaba sobre todo la verdad, al margen de cualesquiera connotaciones de tipo religioso o moral; fue, por tanto, un pensador objetivo buen matemático, buen astrónomo y mejor físico.
Se dice de él que recibió la noticia de la muerte de un hijo con tal serenidad que cuando le comunicaron la desgracia exclamó: “Ya sabía que lo había engendrado mortal.”
Para Anaxágoras el principal objetivo de la vida humana es la reflexión y la contemplación; por esto, cuando en cierta ocasión le preguntaron su opinión sobre la vida y sobre el sentido de su propia existencia, respondió que había nacido para contemplar el cielo y el orden del Cosmos.
Entre sus obras de mayor relieve destaca aquella en la que intenta la cuadratura del círculo -la cual fue escrita en la cárcel-; también escribió un libro, del que se conservan varios fragmentos, titulado “Sobre la Naturaleza” y, además, un tratado, “Sobre los escenarios“.
Diógenes Laercio, en su ya célebre obra “Vidas de filósofos ilustres“, nos dice al respecto que Anaxágoras fue famoso por su magnanimidad, “pues cedió a los suyos todo su patrimonio“.
Algunas de sus afirmaciones claves son aquellas relacionadas con las “homeomerías” -semejanza que tienen entre sí las partes de un cuerpo-, por mor de las cuales, Anaxágoras trata de dilucidar el problema filosófico de la unidad dentro de la pluralidad; es por ello que introducirá el concepto de Mente -aunque, como luego le criticará Aristóteles, no va a utilizarla para nada- cuya función prioritaria será vencer la inercia de la materia e impulsar el movimiento del denominado torbellino cósmico para, de este modo, dispersar las homeomerías:
“En un principio existían todos los elementos juntos, mezclados, indistintos, compactos -sin vacío- en la unidad del Todo inmóvil. Pero la Mente comunicó en un punto de esa masa un impulso de movimiento mecánico, el cual se fue propagando, produciendo un movimiento acelerado de rotación en forma de torbellino. En el torbellino universal se separaron otros remolinos parciales, dentro de los cuales prosiguió la separación.”
“Las cosas se producen por la agrupación de las homeomerías y se destruyen por su disgregación.”
“Aquello que en cada cosa existe en mayor cantidad, esto es y era cada cosa.”
“Lo que se ve abre la vista de aquello que no se ve”
“De la nada nada sale. Todo sale del ser. Todo está en todo. En cada cosa están contenidas las cosas.”
“Que los vientos provienen del aire enrarecido por el sol.”
Puesto que tuvo que huir de Atenas para mantener su integridad física se le criticaba que ahora estaba privado de los atenienses, a lo que Anaxágoras respondió: “No estoy privado de ellos, sino ellos de mí.”
También dicen las diversas crónicas que poco antes de su muerte fue preguntado por los jueces y magistrados si quería que se ejecutase alguna cosa, a lo cual respondió que “cada año en el mes de su muerte fuese permitido a los muchachos el jugar”; tal deseo se conserva hasta hoy día.
Por último se dice que defendió la tesis de la habitabilidad de la luna:
“Que la luna está habitada y tiene collados y valles.”
“Que el terremoto es causado por aire que corre por dentro de la tierra.”
“Que los animales fueron engendrados del humor, del calor y de la tierra; después fueron naciendo de ellos mismos, engendrándose los machos a la derecha y las hembras a la izquierda.”
“Todo vive, siente y tiene inteligencia” (hilozoísmo).
Algunos pensadores contemporáneos de Anaxágoras afirman que apenas emplea el concepto de Mente que él mismo introdujo; por el contrario, siempre da una explicación mecánica de los diversos fenómenos por lo que, en consecuencia, rechaza la necesidad y el azar como aspectos causantes del principio de las cosas, de sus orígenes.

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1 Comentario en “Anaxágoras”
Me gustó, está muy linda la página