Es de sobra conocido que, ante determinadas lesiones, como contracturas, esguinces o torceduras, los médicos recomiendan aplicar hielo en la zona afectada. Sin embargo, a pesar de que son muchos quienes hacen uso consciente de esta técnica, lo cierto es que son mayoría quienes aplican el hielo a la lesión sin conocer el porqué de este fundamento médico.
¿En qué consiste la crioterapia?
A pesar de este nombre tan enrevesado, todos sabemos bien lo que es la crioterapia. De hecho, la mayoría de nosotros la hemos usado alguna vez si ser conscientes de ello. Y es que la crioterapia es el nombre científico que recibe la aplicación de frío para tratar las lesiones, bien sea aplicando hielo, geles o nitrógeno líquido en la zona afectada. Lo que conseguimos cuando aplicamos frío a nuestro organismo es reducir el movimiento de las moléculas, es decir que hacemos que nuestros sistemas retarden su funcionamiento.

Flickr. PP digital
Hablamos de criogenia para referirnos a la ciencia y la técnica de producir muy bajas temperaturas y pese a que la técnica puede parecernos muy novedosa si empleamos este nombre, nada más lejos de la realidad. De hecho, ya en el año 1840 en que se usó el frío (hielo) para el tratamiento de la malaria y se sabe que incluso Hipócrates, siglo IV a.C, empleaba el hielo y el agua fría para tratar el dolor y la inflamación. ¿Por qué? Los especialistas, como el director de los servicios médicos del Real Madrid, Carlos Díez, aseguran que los beneficios del frío sobre el organismo se deben a su capacidad para “conseguir una disminución de la temperatura corporal y la inflamación”, y a sus “efectos beneficiosos sobre la circulación”, porque al tratarse de un vasoconstrictor, “favorece la reducción del dolor y colabora en la aceleración del proceso de recuperación en caso de lesión”.
Además, esa acción vasoconstrictora va a ralentizar el flujo de la sangre hacia las zonas afectadas por la lesión, con lo que se minimizan las hemorragias- en el caso de heridas abiertas- y las posibilidades de que aparezca un hematoma (acumulación de sangre en las capas altas de la piel).

Añadir a Del.Icio.Us


Comandante de la famosa misión americana “Apolo 11″, fue el primer hombre en pisar suelo lunar, a las 4,56 del 21 de julio de 1969, pronunciando la histórica frase: “es un pequeño paso para un hombre, pero un gigantesco salto para la humanidad“.





