Jill Scott, del Idaho National Laboratory con el artefacto con que produce imágenes con rayos láser y química (LOCI) y que fue usado para identificar moléculas orgánicas alojadas en muestras terrestres de jarosita
Estudiando siete muestras de jarosita recogidas de varios lugares sobre la Tierra, un grupo de investigadores pudo identificar aminoácidos, los componentes básicos de las proteínas, que presuntamente fueron incorporadas en la estructura cristalina del mineral.
Aunque no es la primera vez que compuestos biológicos han sido detectados dentro de una roca, el nuevo método tiene la ventaja de que trabaja “en concentraciones muy bajas, sin preparativos previos de la muestra“, dijo Nancy Hinman de la Universidad de Montana.
Hinman y sus colegas creen que su técnica sería perfecta para examinar las muestras marcianas traídas de una futura misión.
Minerales y microbios
Una de las muestras de jarosita tomadas de la península Coromandel en Nueva Zelanda.
La jarosita es un mineral de sulfato amarillento-marrón que contiene hierro, potasio e hidróxido. Es encontrado en algunas partes del mundo como las playas del sur de California y en los campos volcánicos en Nueva Zelanda. Sólo se forma en presencia de agua muy ácida.
En 2004, la jarosita fue descubierta en Marte por el Opportunity, uno de los exploradores de Marte de la NASA. Los científicos lo anunciaron de inmediato como clara evidencia de agua en el pasado del planeta rojo.
Esta imagen, tomada por la cámara panorámica del Opportunity, muestra un acercamiento de la roca apodada “El Capitán”, que contiene jarosita. El descubrimiento de la jarosita en el sitio del explorador ayudó a los científicos a determinar que la región alguna vez tuvo agua líquida.
Pero hay algo más sobre la jarosita que la hace interesante. Uno de los pasos en su formación involucra la combinación de pirita (sulfato ferroso) con oxígeno. Esta reacción de oxidación puede ser llevada a cabo por ciertos microorganismos “come-rocas”.
“El tiempo de formación de la jarosita sería extremadamente lento sin los microbios y la presencia de agua“, dijo Hinman.
Es muy difícil afirmar que la jarosita puede formarse sin la ayuda de estos microbios, ya que cada rincón de la Tierra es habitado por pequeños bichos de una clase o de la otra.
“No conozco de ningún ambiente que carezca de microorganismos“, dijo Hinman. “La Tierra no es una buena base de pruebas para procesos a-bióticos“.
Pero quizás Marte lo sea. Hay teorías para la formación de la jarosita en ausencia de vida.
“Es un ambiente muy oxidante el de Marte“, explicó Michelle Kotler, co-autora del trabajo y también de la Universidad de Montana. La jarosita podría por lo tanto surgir de la erosión química de las rocas de basalto, abundantes en el planeta.
Seguir leyendo »