Con frecuencia escuchamos palabras cuyo significado desconocemos. Son términos más o menos complejos que, por su sentido figurado, en muchos casos no son fáciles de interpretar. Uno de ellos es, probablemente, el adjetivo ‘prometeico’, usado con frecuencia en el análisis literario, aunque también en otros muchos casos.

Prometeo robando el fuego, por Heinrich Fueger
Prometeo es un personaje de la mitología griega, concretamente un titán, es decir, uno de los doce dioses primitivos que, derrocados por Zeus y sus compañeros del Olimpo, fueron encerrados en el Tártaro o inframundo.
Pero la gran hazaña de Prometeo fue robar el fuego a los dioses y entregárselo a los humanos. Por ello, fue considerado protector y benefactor de los seres humanos.
El titán había engañado a Zeus. Sacrificó un buey para él, pero lo dividió en dos partes. En una, puso la carne y las vísceras, ocultas en el vientre, y, en otra, los huesos rodeados de grasa para hacerlos más apetitosos. Zeus escogió ésta segunda e, indignado por el engaño, decidió privar a los hombres del fuego.
Seguir leyendo »

Añadir a Del.Icio.Us










