El término “monismo” se utiliza, por lo general, para “referirse a los filósofos que no admiten más que una sola substancia“, al menos así lo explica Ferrater Mora en su prestigiosa obra “Diccionario de Filosofía”.

Heráclito por Hendrick ter Brugghen
En este sentido, algunos estudiosos del tema desarrollan las teorías del gran pensador Heráclito teniendo en cuenta que, para éste, el principio primordial y único de todas las cosas es el fuego.
Se sabe que el gran pensador griego Heráclito, a quien siempre se le representaba llorando, había nacido en Efeso y pertenecía a una clase social notable. Desarrolló sus más descollantes actividades alrededor del año 500 (a. C.) -había nacido hacia el año 536 (a. C.) y murió en el 470 (a. C.)- y, por lo general, se le suele tachar de altanero y misántropo; se dice que odiaba a las masas y que aburrido de la condición humana y de la estulticia de la gente decidió retirarse, y buscar la soledad en el templo de Artemis: “Se puede decir que Heráclito aprecia el poder obtenido por autodominio, y desprecia las pasiones que distraen al hombre de sus ambiciones centrales.”
Rechazó la invitación que le había hecho el rey de Persia para visitar su palacio y se desentendió, además, de la política y de la cosa pública.
Se interesó primordialmente por los mensajes, y su forma, de los oráculos de Delfos y por las predicciones de la Sibila: “El señor que tiene su oráculo en Delfos no dice ni oculta nada, sino sólo indica por señas.”

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Hay muchas personas que desde pequeñas saben muy bien lo que quieren, mientras otras andan errantes sin saber para qué lado correr. En el caso de las primeras es lo que se conoce como vocación, ese conocimiento sobre lo que se quiere hacer durante la vida.
Seguramente nos hubiéramos basado en las teorías religiosas para basarnos en nuestras vidas, al menos hasta la llegada de dos autores más que importantes para nuestra historia y más que nada para nuestras vidas, René Descartes y David Hume (foto), cada uno de ellos con una posición opuesta sobre el conocimiento y su desarrollo que en este momento vamos a analizar.
Entre ellos encontramos a Immanuel Kant, sin dudas el autor fundamental no del siglo de las luces, sino de la posterioridad y sobre todo, de nuestro día a día. Todos, sin saber o sin darnos cuenta aplicamos su pensamiento cediéndole al autor una vigencia por demás importante. Sus doctrinas sobre la ética y la moral se destacan y sobre todo las solemos aprender en las aulas de Filosofía durante nuestra adolescencia.
Continuando la línea de filósofos de la Ilustración, otro de los de mayor trascendencia ha sido David Hume (1711 – 1776), quien además se desempeñó como historiador y economista siendo una de las figuras más importantes de la
Immanuel Kant (1724 – 1804) es uno de los filósofos más importantes de la historia de la humanidad y al mismo tiempo, un típico representante del siglo de las luces, o también conocida como la ilustración, ya que basa su propuesta ética, que es sin dudas su obra más importante, en la razón, confiando radicalmente en ella, algo que hasta ese momento era impensado, por la importancia de la religión en la vida moral y ética de las personas.
Uno de los autores que más he estudiado directamente por placer ha sido Juan Jacobo Rousseau (1712 – 1778). Podría decirse que admiro al autor pre-romántico, como admiro a sus contemporáneos Hobbes y Locke, quien fuese el primero en mencionar la idea de comunidad y solidaridad, al mismo tiempo que remarcaría el conflicto existente entre cultura y naturaleza.


