La fotografía digital ha desplazado rápidamente a la convencional, y no es para menos, porque presenta infinidad de ventajas en un mundo casi totalmente informatizado, donde preferimos tener capturas para ver en nuestro ordenador en vez de en un álbum de papel, que ocupa espacio y se estropea con el paso del tiempo.
Las ventajas son muchas otras, una capacidad de almacenamiento muy superior, cuyo límite estará dado por la tarjeta de memoria que empleemos pero que, aunque sea la más pequeña del mercado, podrá guardar muchas más fotos que un rollo de los convencionales. Además, la posibilidad de aplicar efectos a las tomas con solo apretar un botón es un recurso muy divertido para quienes deseen tomar fotografías artísticas.

Además, las máquinas de fotografía digitales modernas son muy fáciles de usar por quien no tiene conocimientos y dispone de gran cantidad de prestaciones que pueden ser utilizadas por un usuario intermedio o profesional; es decir que una misma máquina puede tener usos hogareños o semi profesionales dependiendo del nivel de conocimiento y práctica del usuario.
Para los iniciados recientemente o para quienes toman capturas espontáneas sin tiempo de preparar la luz, los contrastes y ajustar el foco, las cámaras digitales disponen de un modo automático muy conveniente que realizará todos los ajustes necesarios para que la velocidad de obturación, la apertura, el balance de blancos y el enfoque sean los adecuados y generen una captura limpia que luego pueda ser descargada en nuestro ordenador para imprimirla o compartirla por vía electrónica.
Ya sea que hayas realizado las capturas en el modo automático o manual, debiendo realizar ajustes precisos es el momento de descargar las imágenes en el ordenador para luego aplicar un editor de imágenes y realizar algunas correcciones, como la eliminación de ojos rojos o brillos molestos delante del lente.
Algunas cámaras digitales modernas ya incluyen algunos filtros de optimización de las fotos, pero si la que tienes no es de éstas, puedes utilizar un software de fotoedición para mejorar tus tomas. Es probable, además, que tu cámara incluya en el paquete un software propio o libre para edición digital, pero si no te conforma y quieres probar algo más, aquí tienes un listado de los programas que puedes utilizar; algunos son de licencia libre y otros pagos.
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