Todos hemos tenido un primer día de trabajo. Tras superar test psicotécnicos, entrevistas y demás tonterías en que te preguntan por todo excepto por lo necesario para la labor que vas a desarrollar, hemos conseguido el puesto y ya sólo nos falta empezar a trabajar.
Pero el día en que nos incorporamos puede marcar definitivamente nuestro futuro en la empresa. Si comenzamos con mal pié, puede ser nuestra sentencia de despido en breve tiempo. Por ello, brindamos algunas sencillas ideas para empezar bien en nuestro nuevo trabajo.

Trabajando en una oficina
En primer término, es muy importante llegar puntual y, aunque lo lógico es que nos presenten a todos nuestros compañeros –que, a veces, son muchos-, no es necesario recordar el nombre de todos ellos pero sí los de aquéllos con quiénes vamos a trabajar a diario.
También es conveniente tratar de ser simpático y agradable con todos, pero, sobre todo, actuar con naturalidad, no exagerar nuestra amabilidad ni mucho menos pasarnos de graciosos. Debemos tratar de ir poco a poco hablando con todos para ir conociéndolos.
Pero tampoco se trata de pasarse de listos. Los primeros días es importante escuchar mucho para conocer la forma de trabajar en la empresa y observar las costumbres que rigen en ella: como se tratan los empleados entre ellos, si salen a desayunar o a comer fuera. En este sentido, es conveniente ir anotando lo que observamos y, sobre todo, aquellas cosas que nos expliquen para el desempeño de nuestro trabajo. Tampoco está de más apuntar donde está la fotocopiadora y la máquina de café (por desgracia, tendremos que llevar más de uno).
Otra recomendación muy importante es ser positivo y animoso: mostrar nuestra disposición a aprender, que se vea que el puesto recién adquirido y el proyecto empresarial al que hemos llegado nos interesa.

Un descanso en el trabajo
Pero quizá el mejor consejo de todos es la discreción. Ser serio, mantener al margen nuestra vida privada y mostrar interés. Las personas con las que vamos a trabajar aún no nos conocen y van a juzgarnos por lo que hagamos o digamos.
Siguiendo estas pequeñas ideas, lo más probable es que comencemos con buen pié en nuestro nuevo trabajo. Y, si en los primeros días cometemos algún error o tenemos que pedir ayuda, no debe preocuparnos. Es normal. Poco a poco iremos dominando nuestras tareas e iremos estableciendo relación con aquellos compañeros más afines a nosotros.
Fotos: Trabajando en una oficina: Fruggo en Wikimedia | Descanso en el trabajo: Juanpol en Flickr

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1 Comentario en “Cómo empezar con buen pie en el trabajo”
¡Ha vuelto a aparecer! Ya he leído la entrada completa, bastante útil.