En los orígenes del uso de la energía nuclear se encuentran en torno a la idea de simular las reacciones nucleares que produce el Sol y aprovechar de esta manera la enorme energía que de estas se desprende para poder aprovecharla con fines civiles o militares.
En teoría segura y para sus defensores barata, la energía nuclear aún reportándonos unos niveles de provisión de energía sin igual, posee unos riesgos que a menudo no son tomados muy en serio por la sociedad y no por sus propios partidarios. A continuación veremos de como se produce y se gestionan sus residuos además de poner sobre la mesa la conocida controversia iraní y la reciente negativa de Corea del Norte a continuar con su “desnuclearización”.
La energía nuclear como fuente teórica de energía surge a finales del siglo XIX y principios del XX. Ya en 1896 Henri Becquerel se dio cuenta que ciertos elementos químicos emiten radiación y tanto él como Marie Curie estudiaron dichos elementos llegando a poder identificar dentro de esta, tres tipos de radiación con propiedades diferentes que se denominaron alfa, beta y gamma. Era sólo el primer paso.
En la década de los 30, Enrico Fermi, Otto Hahn, Wolfgang Pauli, Hans Bethe y Leó Szilárd dieron un enorme paso en el conocimiento de cómo se comportaba y reaccionaba los materiales que eran utilizados para generar este nuevo tipo de radiaciones de alta energía. Sin embargo eran muy pocos los experimentos prácticos que aún podían realizarse y la mayoría de lo estudios que se realizaban eran de tipo teórico.
En 1939, estalla a Segunda Guerra Mundial llegando en el peor momento dado lo avanzado que estaban los estudios teóricos. La historia oficial siempre habla de que los alemanes habían comenzado a desarrollar un bomba de fisión sin dejar muy clara la capacidad real que tenían los alemanes de desarrollar el ingenio nuclear.
Cierto o no, Leó Szilárd y Albert Einstein enviaron una carta al presindete Franklin Roosevelt alertandole de este hecho. El 2 de diciembre EEUU ya había puesto en marcha un descomunal programa para la construcción de una bomba atómica basada en el principio de la fisión. Para ello, se se construyó el primer reactor del mundo, el Chicago Pile-1. Este junto con otro reactor mayor, el de Hanford, servirían para producir plutonio y/o para enriquecer uranio, ambos materiales que inciarína la reacción en cadena de la bomba.
En apenas una década se paso de conceptos teóricos al desarrollo en cadena de bombas nucleares de fisión y centrales nucleares para producir material con destino a las bombas. Pero en diciembre de 1951, se da el primer paso para generar electricidad a partir de la fisión nuclear y un año más tarde se establece la primera red eléctrica abastecida por una central nuclear.
Todas las centrales del mundo mantiene en líneas generales el método inicial para la producción nuclear basada en la fisión nuclear por el cual una pequeña cantidad de uranio 235 proporciona tanta electricidad como 70 toneladas de hulla o 30 barriles de petroleo, a través de varios metodos.
El método más extendido para fisionar un átomo de uranio 235, es el del bombardeo del núcleo de este con un neutrón que será absorbido por este haciendo que se desestabilice por completo y se rompa en dos o mas pedazos (fisión) y al menos dos neutrones más, los cuales a su vez impactaran con los nucleos mas pequeños de uranio, provocando así lo que se conoce como reacción en cadena.
En cada rotura (fisión) de los átomos de uranio, se libera una enorme cantidad de energía, energía que se utiliza para calentar agua que producirá vapor de agua, el cual a su vez permitirá activar y hacer funcionar un generador de electricidad. “Así” se produce energía nuclear. La energía de la fisión puede ser y es liberada de forma controlada, es decir poco a poco.
Sin embargo son de sobra conocidos los accidentes que se han producido durante el siglo XX y las innumerables fugas y fallos que se han producido en reactores de todo el mundo. Aunque la energía nuclear pueda ser “segura”, no lo ha sido para miles de sus victimas que directa o indirectamente han sufrido las consecuencias de que las autoridades no se hayan tomado en serio la cuestión nuclear.
En España, no hemos sido una excepción debido al largo historial de fugas que hemos tenido acompañado de los intentos de las autoridades y de los gestores de los reactores por tratar de minimizar, tapar o engañar a los ciudadanos.
La gran mayoría de los reactores nucleares en servicio el combustible nuclear se compone de pildoras de bioxido de uranio introducidas en tubos. Este combustible puede permanecer en el reactor por largos periodos de hasta tres años, tiempo durante el cual no se llega a consumir la totalidad de este.
Durante los procesos de fisión controlada, se van acumulando productos secundarios como el gas criptón o sólidos como el cesio, estroncio y plutonio. Dado que hay que evitar que las barras de combustible acumulen una cantidad determinada de estos elementos, se hace necesario retirarlas para reintroducir combustible nuevo. Es posible recobrar el combustible no utilizado, tarea que se realiza en plantas de procesamiento de residuos que separan el uranio, el plutonio y los desechos.
Con la llegada al poder en el año 2000 de la Administración Bush junto con toda su banda de lobbies neoconservadores, EEUU y una buena parte de Europa occidental adoptaron la estrategia de evitar que ciertos países rivales (el Eje del Mal y los que peudan venir mas adelante) pudieran adoptar la energía nuclear para fines civiles o militares. El caso de Irán y Corea del Norte ejemplifica como pocos donde se encuentra el centro de poder mundial y como éste lucha por mantenerlo.
Si lo que se pretende es evitar la proliferación nuclear civil porque esta inevitablemente lleva a la militar y es una clara amenaza a la supervivencia en la Tierra, se debe aplicar una misma norma de actuación para todas las naciones como estipula la Carta de las Naciones Unidas referente a la energía atómica.
De nada sirve hacer declaraciones en la prensa y convencer a la opinión pública mediante la mera repetición y al mismo tiempo ignorar que Israel, India y Pakistán (aliados de Occidente) poseen cientos de ingenios nucleares ademas de un enorme arsenal químico y bacteriológico (al menos Israel) en dos de las áreas más conflictivas del planeta. ¿Es esto razonable y coherente?
Y siguiendo la lógica de las naciones, si Israel posee armamento nuclear, ¿Por qué no lo puede tener Irán?
¿Acaso Israel no vulneró el tratado de no proliferación y engaño a toda la comunidad internacional en su día?, ¿acaso estadounidenses, franceses, alemanes y noruegos no ayudaron a Israel y a otros a ser las potencias nucleares que son hoy en día?
Si aceptamos las premisas de quienes ayudaron a naciones aliadas a ser las temibles potencias nucleares que hoy son sin ruborizarnos, lo que se nos esta sugieriendo es, “armas de destrucción masiva para nuestros amigos y guerra economico – militar contra aquellos que no se atienen a nuestra doctrina”.
FUENTES: Maravillas de la ciencia. Selecciones Reader’s Digest
FUENTES GRAFICAS: Wikipedia

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1 Comentario en “Energia nuclear y la controversia iraní”
esto no sirbe ni ayuda a uno asi que no `pongan mas eso por favor que eso es una desepcion