El verano supone realizar actividades que no acostumbramos a hacer en otras épocas del año, o, por lo menos, son más esporádicas. Las playas, las piscinas, el aire libre o el deporte son, en general, prácticas mucho más habituales en estas fechas que en otras. Y todo ello conlleva una serie de riesgos para nuestra salud que, en muchos casos, no podemos percibir.
Así, por ejemplo, los baños en el mar o en las piscinas irritan nuestros ojos. Del mismo modo, utilizar para secarnos una misma toalla puede producir contagios de bacterias o virus que no percibimos. Y precisamente estas dos circunstancias son las formas más habituales de contraer una conjuntivitis.

Ojo afectado por conjuntivitis
Este padecimiento es una de las afecciones más comunes de los ojos y, aunque no es grave, de no tratarse por un profesional, puede degenerar en una incómoda queratitis que tarde meses en curarse. Consiste en la inflamación de las membranas superficiales del ojo y sus síntomas más comunes son la inflamación del interior del párpado, la secreción de líquidos por parte del ojo, que producen costra en las pestañas y la molestia ante la luz.
Su origen más común, como decíamos, es la entrada de sustancias irritantes, bacterias o virus en el ojo –también las alergias-. Y, dado que es altamente contagiosa, en muchos casos se produce por utilizar toallas, pañuelos u otros elementos de una persona que lo padece, aunque quizá aún no lo sepa, pues el contagio se produce en un estadio muy temprano.
En caso de contraer la enfermedad, debemos ponernos en manos de un oftalmólogo, pero, además, podemos seguir una serie de pautas para no contagiar a las personas cercanas y para ir mejorando.
Así, se recomienda no tocarse los ojos; lavarse las manos con más frecuencia de lo habitual; no utilizar lentes de contacto, aunque sí es conveniente proteger los ojos con gafas de sol; no compartir utensilios cotidianos sin antes lavarlos; no maquillarse y retirar sábanas, toallas y fundas para lavarlas bien antes de volver a usarlas. Del mismo modo, es recomendable evitar el contacto físico con compañeros de estudios o trabajo.

Revisión oftalmológica
Como tratamiento, el oftalmólogo nos proporcionará unas gotas con antibiótico, pero éstas sólo pueden ser recetadas por él. Lo que si debemos hacer es lavar los ojos dos veces al día con compresas empapadas en agua o manzanilla y desecharlas tras su primer uso y también podemos aplicar compresas frías y lágrimas artificiales para hidratar el ojo.
Por último, debemos saber que la conjuntivitis producida por un virus suele empeorar, a pesar de la medicación, durante los primeros días. Ello no es alarmante, salvo que el deterioro sea sustancial, ya que la mejoría no se aprecia hasta aproximadamente el séptimo día de tratamiento.
Fotos: Ojo afectado por conjuntivitis: Hehkuvini en Wikipedia | Revisión oftalmológica: M. Manske en Wikimedia

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