Con las últimas nieves caídas recientemente, ya se han abierto todas las estaciones de esquí españolas y europeas. Los esquiadores se encuentran en su salsa y, como todos los años se incorporan a la práctica de este deporte nuevos aficionados que aún no tienen la experiencia necesaria, no estará de más brindarles unos pequeños consejos para evitar algún descalabro.

Un esquiador solitario
El esquí conlleva algunos riesgos para los esquiadores experimentados y, lógicamente, muchos más para los noveles. Por no mencionar que, como en todos los deportes, hay un código de conducta que debe ser respetado. Para aprender, lo importante es que primero busques varios días libres y reserves en algún alojamiento. Te podemos hablar de muchísimos sitios, por ejemplo en el Pirineo catalán, donde puedes alojarte en algún hotel en Soldeu, Andorra la Vella, Baqueira, Vielha u otros muchos destinos.
En cuanto a los consejos, lo primero que debe tener en cuenta quién se acerca por vez primera a una estación de esquí es que quizá no vuelva porque no le guste. Por ello, antes de comprar equipos caros que terminan quedándose en el armario, lo mejor es alquilarlos. Y, a la hora de hacerlo, debemos dejar claro que somos principiantes para que nos asignen las botas, esquís y bastones apropiados a nuestra talla y pericia. Las botas deben ir bien sujetas, pero no apretadas y, dado que estamos empezando, será imprescindible ponernos un casco.
La indumentaria debe ser, asímismo, adecuada: guantes, gafas de sol con suficiente protección, gorro, ropa interior térmica y de tejido transpirable y crema de protección solar de factor alto son elementos imprescindibles.
Del mismo modo, no todas las pistas tienen el mismo grado de dificultad. Éste suele ir indicado con un determinado color: verde para debutantes, azul para pistas fáciles, rojo para las difíciles y negro para expertos.
Siempre debe realizarse un calentamiento antes de empezar a esquiar y comenzar despacio para evaluar el estado de la nieve y el número de esquiadores que hay en pista. También hay que descansar cada cierto tiempo, aprovechando para hidratarse y comer algo.

Un esquiador en pleno descenso
Por otra parte, en lo que respecta al código de conducta del buen esquiador, hay algunas cosas que debemos saber. Entre ellas, se encuentran las siguientes: nunca detenerse en el centro de la pista o en zonas de poca visibilidad, sino en los laterales; adecuar la velocidad a la densidad de esquiadores; respetar la prioridad del que está por debajo de nosotros y las balizas y señalizaciones de las pistas; y, por supuesto, auxiliar a todo esquiador accidentado.
Si, una vez experimentado nuestro primer día de esquí respetando todas estas ideas, vemos que nos gusta, lo mejor es apuntarse a una academia que nos enseñe los secretos de este deporte.
Fotos: Esquiador solitario: Cinymini en Wikimedia | Esquiador descendiendo: Charlesjsharp en Wikimedia

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